Un ser abrazador por instinto

En La Isla celebramos la vida y la labor de todas las madres. Mamá es la primera persona que, amamantando, nos llena de oxitocina, de cuidado, de alimento y amor. Un ser abrazador por instinto que honra las raíces que dan origen a la palabra abrazo: rodear con los brazos.

Al momento de parir se produce una alta dosis de oxitocina que permite dar a luz con menos niveles de estrés tanto para la madre como para el bebé. Y así desarrollar el parto con normalidad. Las hormonas generadas durante el parto le permiten a la madre crear vínculos fuertes con el bebé y todo ese afecto que se recibe en los primeros cuidados, se refleja en diferentes comportamientos sociales al crecer.

Cada año, en diferentes lugares del mundo, celebramos el día de la madre. Cada uno desde sus rituales, prácticas culturales y sociales que conforman la figura y el rol de la madre en la familia, que aunque se manifieste de formas diferentes, permanecen unidas incluso desde el lenguaje. La palabra madre es similar en todos los idiomas, así como el gesto más universal del afecto: el abrazo.

Abrazador, el protagonista de las aventuras en La Isla, se manifiesta en un muñeco de trapo. Existe para conectar corazones y recordarnos ese gesto universal que recibimos originalmente de nuestra madre. Un ser abrazador por instinto. Junto a este personaje celebramos cada día el ser madre, no solamente en las fechas representativas para cada cultura. Para que estemos siempre cerca, para que continuemos abrazándonos aún en la distancia… un Abrazador cargado de amor acompañará a mamá en cada instante, para que recuerde que siempre, esté donde esté, vamos con ella en nuestro corazón.

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